
> Basado en el trabajo de nuestros socios de Metabolic Healing (Michael McEvoy). Lee el artículo original: FUT2 Gene Mutations & Your Gut Flora
En tu intestino viven billones de microbios, y lo que comen define cuáles prosperan. La dieta es la palanca más grande, pero tus genes también ponen la mesa. Un gen en particular, FUT2, decide si el revestimiento de tu intestino ofrece un azúcar específico que a ciertas bacterias amigables les encanta.
Te explicamos qué hace FUT2, qué significa ser “no secretor” y qué puedes hacer con esa información.
FUT2 fabrica una enzima llamada fucosiltransferasa 2. Su trabajo es pegar un azúcar pequeño, la fucosa, a moléculas de la superficie de las células que recubren el intestino y a proteínas de la saliva, el moco y otras secreciones. Estas estructuras con fucosa forman parte del sistema de grupos sanguíneos ABO: gracias a ellas, los antígenos de tu tipo de sangre aparecen en los líquidos del cuerpo.
Quienes tienen al menos una copia funcional de FUT2 se llaman secretores. Quienes tienen dos copias que no funcionan son no secretores: sus secreciones y su mucosa intestinal llevan muchos menos de estos azúcares con fucosa.
Bastante. En el estudio que identificó a FUT2 como el gen secretor, cerca del 20% de las personas elegidas al azar tenía dos copias de una variante de “paro” (W143X, también llamada rs601338 G>A) que apaga la enzima. Esa cifra coincidía con la proporción de no secretores conocida en la mayoría de las poblaciones [[1]](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7876235/).
La frecuencia cambia según la ascendencia; en algunas poblaciones del este de Asia, por ejemplo, la responsable es otra variante de FUT2. Hay pocos datos confiables para población mestiza o indígena de México, así que la única forma de conocer tu estado es con una prueba genética.
La fucosa del revestimiento intestinal no es un adorno. Algunas bacterias la aprovechan como alimento, y las bifidobacterias, un grupo asociado con un intestino sano en bebés y adultos, están entre ellas.
En un estudio finlandés con 71 adultos sanos, los 14 no secretores tenían una diversidad, riqueza y abundancia de bifidobacterias significativamente menores que los secretores. Varios tipos de Bifidobacterium eran raros o no aparecían en los no secretores. En cambio, otros grupos bacterianos eran más variados en ellos [[2]](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21625510/).
Eso no significa que los no secretores tengan un intestino “enfermo”. Significa que su comunidad microbiana suele estar armada de otra forma, y que la alimentación puede pesar todavía más en su caso.
Ser no secretor tiene sus pros y sus contras, y algunos son ventajas.
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Grandes estudios genéticos han relacionado FUT2 con la enfermedad inflamatoria intestinal. En un estudio del genoma completo, replicado en un grupo independiente, las variantes de FUT2, incluido el alelo no secretor, se asociaron con mayor susceptibilidad a la enfermedad de Crohn [[5]](https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20570966/).
Hay que ponerlo en perspectiva. En el Crohn participan decenas de genes más el ambiente, y la mayoría de los no secretores nunca lo desarrolla. FUT2 es solo una pieza. Un resultado de no secretor no es motivo de alarma, y los síntomas digestivos persistentes siempre deben revisarse con un médico, digan lo que digan tus genes.
No existe un “protocolo para no secretores” comprobado, pero estos pasos apoyan una microbiota diversa en cualquier persona y pueden importar más si te faltan bacterias que se alimentan de fucosa:
Que tienes dos copias del gen FUT2 que no funcionan, así que tu saliva, tu moco y tu mucosa intestinal contienen muchos menos azúcares de grupo sanguíneo con fucosa. En muchas poblaciones, alrededor de una de cada cinco personas es no secretora.
Sí. Las investigaciones muestran que los no secretores suelen tener menos bifidobacterias y menos variadas, porque esas bacterias usan la fucosa que aportan los secretores. Aun así, la dieta y otros factores moldean la microbiota mucho más que un solo gen.
Contra algunas cepas, en gran medida sí. En un estudio de exposición, ningún no secretor se infectó con el virus Norwalk. La protección puede no aplicar a todas las cepas.
Con una prueba genética que lea variantes de FUT2 como rs601338. Algunos laboratorios especializados también hacen pruebas de antígenos de grupo sanguíneo en saliva.
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Este artículo es solo informativo y educativo; no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la salud. Habla con tu médico antes de cambiar tu alimentación, tus medicamentos o tus suplementos.
Basado en el trabajo de nuestros socios de Metabolic Healing (Michael McEvoy). Lee el artículo original: Metabolic Healing
Especialista en bienestar, nutrición y salud integral. Apasionado por compartir conocimiento basado en ciencia para mejorar la calidad de vida.
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